Isla Fuerte, historia emergiendo del mar

En el Caribe colombiano, al sur del golfo de Morrosquillo y a 11 kilómetros del continente se encuentra Isla Fuerte. Territorio que en el presente, es habitado por una diversa comunidad afrodescendiente, pero que en su pasado tiene sangre y sudor indígena.

De Isla Fuerte hay muy poca documentación. De su pasado se saben algunas cosas que han llegado de una generación a otra en relatos orales y que da cuenta de la llegada de los primeras familias afro al territorio. Antes de eso hay algunas hipótesis sobre los indígenas que habitaban la zona y sus costumbres, la presencia de españoles y la manera en cómo quedó deshabitada la isla. La mayoría de estas historias, aparecen en un único libro: Isla Fuerte, Geografía micro-regional de la isla colombiana, un texto de Paul S. Anderson de la Universidad de California. Esta publicación es del año 1971 y su única copia conocida en la Isla la tuvo por décadas Rufino Espitia, el hombre mas longevo de Isla Fuerte con 98 años de edad.

Isla Fuerte, al igual que las Islas del Rosario e Islas de San Bernardo, emergieron del océano hace 5.000 a 10.000 años, en el periodo cuaternario cuando aparece el Homo Sapiens. Esta tierra elevada, conformada por una amplia cobertura de coral muerto, en el caso de Isla Fuerte, tiene unos 3 kilómetros cuadrados y 2.9 sumergidos, donde una diversidad de arrecifes de coral la rodean.

Sus primeros pobladores pudieron haber sido los Crespos o Caribes, o quizás los Sinú, que era un pueblo mas de la costa, pero al ser navegantes pudieron haber tenido relación con la Isla. ” El Crespo podría haber estado en Isla Fuerte. Toda la región del Caribe fue una manta de retazos (conglomerados) de tribus desnudas que peleaban entre sí, las cuales inclusive la cultura Crespo, el tipo supersimplificado “Caribes”, o el vecino Sinú, que representó una verdadera cultura sub-andina con establecimientos urbanos, grandes baluartes funerarios y finos trabajos de oro”. *

A este relato académico se le puede sumar los diversos relatos de las personas nativas de la isla, que cuentan cómo en tiempos de sus abuelos, cuando llovía, piezas y fragmentos de oro se dejaban ver sin excavar en los caminos de tierra o hasta en el mismo caserío. Piezas de las que en la comunidad no queda ninguna.

La gente de Isla Fuerte celebra este año 200 años de existencia como comunidad afro. Una convención temporal para que justo, en un año complejo y caótico como el 2020, se celebre la identidad, el legado africano, el presente y los orígenes. Éstos, según cuentan los mayores de la comunidad como Rufino o la señora Ruca (Q.E.P.D), están fuertemente ligados a los pobladores de la Isla de Barú y a todo el proceso del cimarronaje, donde entre los siglos XVII Y XVIII, las personas esclavizadas provenientes de África, se rebelaron contra los “amos blancos”, liberándose como individuos o colectivamente, creando Palenques y comunidades libres y huyendo hacia las selvas y algunas islas.

Los primeros moradores de Isla Fuerte, llegaron buscando mejores pescas. Encontraron una isla deshabitada por humanos, pero diversa y exuberantes, llena de fauna marina y terrestre. Variedad de playas, laguna, un punto máximo de altura de 12 mts y una buena cantidad de tierra para cultivar. Los Espitia, los Barrios, los Navas fueron las primeras familias que poco a poco fueron adecuando el territorio a sus necesidades hasta llegar a la actualidad a una población de alrededor 2 mil habitantes.

Hoy Isla Fuerte es una comunidad con diversos matices, con algunas organizaciones comunitarias y con procesos culturales y sociales que van tomando fuerza. Se vive más del turismo que de la pesca, la agricultura es una actividad de una minoría, por lo que a veces se debe llevar plátano del continente para consumo local. La población crece cada vez más, extendiendo el caserío mas al monte o parte alta.